ESCAPADA TEMÁTICA nº 549 YACIMIENTOS ROMANOS
CUANDO EN MADRID SE HABLABA LATÍN
Un paseo por los principales restos y vestigios visitables del Imperio Romano en la Comunidad

Dos vías empedradas, una escuela para ricos del siglo IV después de Cristo y los espectaculares mosaicos del Museo Arqueológico Regional son los mejores recuerdos, los más vívidos, que conservamos en nuestra región de tiempos de los romanos. La visita al yacimiento de Carranque -en el norte de Toledo, lindando con Madrid-, donde en los últimos años se ha exhumado la suntuosa villa de uno de los personajes más influyentes de la corte del emperador Teodosio el Grande, completa este viaje al corazón de Hispania.

Calzada de la Fuenfría
Para un madrileño que se precie, curioso de la historia y la geografía de su región, pocas emociones hay que puedan compararse con la de hollar el pulido pavimentum de esta vía bimilenaria que culebrea por uno de los más bellos pinares del Guadarrama -el del valle de la Fuenfría, en Cercedilla-, bajo la silueta aserrada de Siete Picos y la cónica del Montón de Trigo. Construida por Vespasiano (siglo I) y remozada por Felipe V (siglo XVIII), la calzada salva en algo menos de cuatro kilómetros los 400 metros de desnivel existentes entre las praderas de las Dehesas y el puerto de la Fuenfría. Los puentes romanos del Descalzo y de Enmedio jalonan este sencillo paseo de una hora y cuarto de duración -dos, incluida la vuelta-; un paseo que, para más comodidad, está señalizado con marcas de pintura blanca en los árboles y del que se proporcionan folletos en el centro de educación ambiental Valle de la Fuenfría (Carretera de las Dehesas, km. 2; Cercedilla; tel.: 918 522 213). Más información, en www.pueblos-net.com/cercedilla.

Calzada de las Machotas
A diferencia de la anterior, que era una calzada principal procedente de Segovia, ésta era una vía secundaria, algo así como una carretera comarcal que iba por el pie de la sierra, sin cruzarla. Secundaria en importancia, mas no en belleza, pues permite acercarse de Zarzalejo a El Escorial paseando entre prados poblados por fresnos seculares; muy cerca, a mano izquierda, se erizan las tetas graníticas de las Machotas, que dan nombre a la calzada; al fondo, lo hacen las torres del monasterio de San Lorenzo y las cumbres del alto Guadarrama. Diversos mojones y tramos enlosados -alrededor de media docena- salpican el camino, que arranca en Pajares -una urbanización crecida junto a la estación de Zarzalejo- y se prolonga por espacio de cinco kilómetros (una hora y media) hasta El Escorial, donde cabe tomar el tren para regresar a Zarzalejo o a Madrid. Los más andarines pueden dar una vuelta de 14 kilómetros (tres horas y media), visitando también la Silla de Felipe II, tal como se describe en la sección de rutas de www.la-almenara.com.

Casa de Hippolytus
Hace 1.600 años era una escuela para los hijos de papá de Complutum, la Alcalá de Henares romana, con ricos mosaicos, termas, capilla consagrada a Diana cazadora y jardín orientalizante con animales exóticos, como los pelícanos, que estaban para ser estudiados y para hacer bonito. Hoy es el yacimiento más curioso de la ciudad, acondicionado con pasarelas elevadas para que nadie pise mosaicos tan preciosos como el del patio central, una escena de pesca en la que aparecen 22 animales distintos: delfines, pulpos, erizos, peces-globo, langostas, sierpes, morenas… Lo firmó un tal Hippolytus, esclavo o liberto de la familia de los Annios que, a pesar de su poderosa imaginación, difícilmente pudo sospechar que los arqueólogos acabarían usando su nombre para bautizar un colegio de pijus. La Casa de Hippolytus está entrando en Alcalá de Henares por la avenida de Madrid, junto al polideportivo El Juncal. Horario: martes a viernes, de 10.00 a 14.00; sábados y domingos, de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 19.00. Entrada gratuita. Más información, en el tel.: 918 771 750 y en www.complutum.com.

Museo Arqueológico Regional
El antiguo convento alcalaíno de la Madre de Dios, fundado en 1624 y desamortizado en 1835, alberga desde 1999 este museo donde pueden verse algunos de los más bellos vestigios de Complutum: desde una pequeña escultura de Diana hallada en la Casa de Hippolytus hasta un enorme mosaico que representa la lucha entre Aquiles, el héroe griego, y Pentesilea, la reina de las Amazonas. En el viejo claustro, hay instalado un jardín de antigüedades al estilo de los museos tradicionales del mundo romano. A un lado, en un mosaico, vemos a Baco en pelotas, con una cogorza de campeonato y abrazado a un sátiro negro. Al otro, varias estelas funerarias con su filosófica despedida: sit tibi terra levis, que la tierra te sea leve. Así era la vida y la muerte en Madrid, cuando se hablaba latín. El museo abre sus puertas en la plaza de las Bernardas de Alcalá de Henares con el siguiente horario: martes a sábado, de 11.00 a 19.00; domingos y festivos, de 11.00 a 15.00. La entrada es gratuita. Tel.: 918 796 666. www.madrid.org.

Parque Arqueológico de Carranque
En 1983, Samuel López, vecino del pueblo toledano de Carranque, estaba arando a orillas del Guadarrama, casi en la raya con Madrid, cuando se topó con la villa de Materno Cinegio, una morada digna del que fue valido del emperador hispano Teodosio en las postrimerías del siglo IV, con mil metros de estancias alicatadas con mosaicos de asunto mitológico: el rapto de Hilas, el baño de Diana, la devolución de Briseida a Aquiles por Ulises... Además, la choza tenía bodega, calefacción y agua corriente, un agua que nada nos cuesta imaginar cayendo a chorro sobre el barbudo Oceanus, el más bello mosaico de Carranque. A dos pasos están los restos de un ninfeo, o fuente ornamental, y los de una basílica, el templo cristiano más antiguo de Hispania. Y está el río Guadarrama, que, con su corte de alisos, tarayes, álamos y junqueras hirvientes de aves, justifica, por sí solo, el viaje. Puede visitarse todos los días, excepto lunes, de 10.00 a 18.00. Entrada, 4 euros. Tel.: 925 592 014. www.jccm.es/cultura/parques/carranque.

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