ESCAPADA TEMÁTICA nº 551 PLAZAS MAYORES
CITA BAJO LOS SOPORTALES
Recorrido por cinco de los más bellos foros porticados de la región

Mentidero, mercado, coso, ágora, tribuna, cadalso, teatro, pasarela, campo de batalla, pista de baile, punto de encuentro, aparcamiento... Las plazas mayores dan mucho juego. No sólo son, por su céntrica situación, el corazón de los pueblos, sino también su cerebro -en ellas suele estar el ayuntamiento-, su alma -la iglesia- y su estómago rebosante de bares y restaurantes. En muchas localidades de Madrid, sobre todo del sureste, son también la principal atracción turística (www.turismomadrid.org). Hemos seleccionado cinco muy hermosas, pero igualmente podríamos haber incluido en nuestra lista de viaje la de Guadarrama, presidida por su olmo centenario (www.ayuntamientodeguadarrama.es); la de Ciempozuelos, con sus viejos soportales de madera (www.ayto-ciempozuelos.org); la de Cervantes, en Alcalá de Henares (www.turismoalcala.com), y muchas otras más.

Chinchón
De aburrimiento, en esta plaza medieval, no ha muerto nadie, pues ha sido escenario de autos sacramentales, de representaciones teatrales, de rodajes cinematográficos -La vuelta al mundo en 80 días, Rey de reyes, El fabuloso mundo del circo...- y, desde 1502, en que se celebró una corrida en honor de Felipe el Hermoso, de festejos taurinos que el público contempla desde un tendido de quita y pon, y los privilegiados desde los 234 balcones de madera que aquí llaman claros. Tampoco se verá a mucha gente retorcerse de hambre, ya que en los soportales abren sus puertas nueve mesones. Ni de sed, pues además de cinco bares, hay dos fuentes, la de Arriba y la del antiguo lavadero. Precisamente aquí, donde antaño se hacía la colada, hoy se halla la oficina de turismo (Plaza Mayor, 6; teléfono: 91 893 53 23). www.ciudad-chinchon.com.

Colmenar de Oreja
La famosa piedra caliza de Colmenar, la misma que lucen la catedral de la Almudena y el palacio de Aranjuez, adorna esta típica plaza castellana, cuadrada, rodeada de viviendas de dos alturas con soportales y balcones que semejan un enorme casillero. Las primeras casas se erigieron a finales del XVIII, pero la conclusión del recinto se hizo esperar hasta mediados del siglo siguiente. La razón de tal demora es que, para nivelar el conjunto, hubo que salvar un vallejo, como revela el túnel de cantería que atraviesa la plaza de norte a sur y al que se accede por el arco de Zacatín. Dicho arco da nombre a los jardines del Zacatín, que, con sus terrazas escalonadas y su monumental fuente del Barranco, son la prolongación lógica y deseable del paseo por la plaza. La Oficina Municipal de Turismo (Plaza del Mercado, s/n; teléfono: 918 94 37 61) organiza visitas. www.colmenardeoreja.es.

Navalcarnero
La plaza de Segovia -así llamada porque esta villa del suroeste de Madrid fue segoviana hasta 1627- vivió su gran momento, según los historiadores, el 7 de octubre de 1649, cuando se agasajó con una corrida de toros a Felipe IV y Mariana de Austria, recién casados en la iglesia de la esquina. Sin embargo, si este amplio foro de planta irregular y porticado en tres de sus lados pudiera elegir, seguramente se quedaría con el año 2000, cuando se le devolvió su aspecto original, restaurando las maderas de las balconadas, las rejas de forja de las ventanas, las columnas de granito de los soportales y el color de las fachadas, que no era blanco, sino como se descubrió al rascar, de muy alegres tonos y decoraciones. El lifting mereció el premio Europa Nostra 2001. En el número 1 de la plaza se halla la oficina de turismo (teléfono: 918 10 11 42). www.turismo-navalcarnero.com.

Brunete
En 1940, la Dirección General de Regiones Devastadas se ocupó de reconstruir este pueblo que, tres años antes, la Legión Cóndoralemana había hecho puré. Como el régimen franquista no estaba por innovar, se echó mano del acreditado estilo herreriano y salió una población de trazado rectilíneo cuyo principal atractivo es una monumental plaza Mayor cuadrada, rodeada de soportales y edificios de granito llenos de pirámides y bolas, con una fuente central rematada por un sol de bronce y una escalinata para acceder a la iglesia parroquial. Más que bonita, es una plaza bien hecha, concebida para durar mil años con sus eventuales bombardeos. Eso sí: junto a la escalinata, hay una inscripción ("Esta plaza perpetúa la gran victoria de la batalla de Brunete en nuestra gloriosa cruzada de liberación") que está pidiendo a gritos la jubilación. www.brunete.org.

Torrelaguna
Todo en la plaza Mayor de esta villa serrana evoca al cardenal Cisneros, desde la cruz de piedra que señala el solar donde nació en 1436, hasta el antiguo Pósito -hoy casa consistorial- en el que, como reza una lápida de 1515, el cardenal dejó "7.000 fanegas de trigo en depósito para siempre, para en tiempo de necesidad de pobres y viudas". Bajo su impulso se levantó también la vecina iglesia de la Magdalena, una auténtica catedral gótica, con tres amplias naves cubiertas con bóvedas de crucería, un coro digno de ángeles, capillas llenas de estatuas orantes y, tapizando el suelo, una multitud de nobles laudas sepulcrales, que hasta da apuro pisar. Junto con las casas blasonadas de las calles aledañas, forma uno de los más bellos conjuntos arquitectónicos de la región, todo él resplandeciente de piedra caliza de la vecina sierra de Patones. Información y visitas guiadas, en la oficina de turismo (La Cava, 4; teléfono: 918 43 19 45). www.torrelaguna.es.

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