ESCAPADA TEMÁTICA nº 570 FUENTES
PASEOS REFRESCANTES Y SORPRESAS DE AGUA
El valle pinariego de la Barranca, en Navacerrada, alberga dos de las fuentes más apreciadas por los excursionistas

No son éstas las fuentes artificiosas que engalanan los palacios y jardines de los reales sitios, ni las que escupen agua reciclada en las rotondas y plazas de las grandes poblaciones, sino las naturales que surgen en la espesura del bosque para solaz del caminante. Las 20 fuentes del pueblo de Miraflores de la Sierra (www.mirafloresdelasierra.org), las cuatro que jalonan el camino de Cotos a la laguna de los Pájaros (www.penalara.sierranorte.com) o las que se ven paseando desde el puerto de la Morcuera a Canencia por los altos del Hontanar (www.sierranortemadrid.org) son otros objetivos a tener en cuenta, además de los que a continuación siguen.

Valle de la Fuenfría
En este boscoso paraje de Cercedilla manan, haciendo bueno su nombre, medio centenar de fuentes que en algunos casos no superan los seis grados de temperatura en pleno estío, cual si estuvieran conectadas a un glaciar de los antípodas. Tomando como punto de partida el aparcamiento que hay frente al restaurante Casa Cirilo, podemos hacer una refrescante excursión visitando nueve de ellas en el siguiente orden: la de la Teja, la del Tercer Retén, la del Pocito, la de Navarrulaque, la de Antón R. Velasco, la del puerto de la Fuenfría, la de Peñalara, la de la Salud y la de Majavilán. En la página www.excursionesysenderismo.com hay indicaciones precisas y un mapa de este recorrido circular de 10 kilómetros y tres horas de duración, para el cual no se necesita cargar con agua.

Otras fuentes de la zona jalonan bellas rutas -la de los Alevines, sobre el collado Ventoso; la de la Mina, junto al raso del Hornillo; la de la Piñuela, en la ladera de la peña del Águila...-, de las que informan en el centro de educación ambiental Valle de la Fuenfría (Ctra. de las Dehesas, kilómetro 2; tel.: 91 852 22 13).

Mingo y Campanilla
El valle pinariego de la Barranca, en Navacerrada, alberga dos de las fuentes más apreciadas por los excursionistas, estratégicamente situadas para calmar la sed y hacer abundante provisión de líquido elemento en los primeros repechos de la Maliciosa. Desde el hotel La Barranca, subiendo por la pista de tierra que es prolongación de la carretera, se llega en 45 minutos a la fuente de Mingo, bautizada así en homenaje al viejo guarda de montes Ricardo Domínguez Mingo, que captó este venero en 1990. Poco más adelante, a punto de cumplirse una hora, aparece señalizado el corto desvío que lleva a la de la Campanilla, fuente cantarina donde las haya: canta su nombre, cantan sus aguas y canta la esquila con que se adornó en junio de 2000, cuando fue restaurada.

La pradera que hay por encima es un buen lugar para comer, dejando volar la mirada por los aéreos escarpes del Cancho Negro y la cuerda de las Buitreras. Para dormir la siesta, en cambio, no lo es, pues la campanilla de marras repica sin cesar. Más información, en la Oficina de Turismo de Navacerrada (Cuartel, 5: 91 856 03 08; www.ayto-navacerrada.org).

Colmenar de Oreja
Además de vino y piedra caliza, en este municipio del sureste hay fuentes a porrillo y asaz interesantes, una docena de las cuales pueden visitarse siguiendo un itinerario turístico. Aunque todas tienen su curiosidad -por ejemplo, la de las Pajaritas, que es de agua tan salada que hay quienes la usan para purgarse; o la de Valdepinar de Abajo, donde era costumbre antaño que las novias viniesen a lavar la lana nueva del colchón del lecho nupcial-, hay dos que destacan por la belleza de su emplazamiento y de su arquitectura: la del Barranco, que está junto a la plaza Mayor, perfumada por los jardines de Zacatín, y cuya construcción se atribuye a don Garcilópez de Cárdenas, el cual poseía aquí una tenería a finales del siglo XIV; y la de los Huertos, colosal obra de cantería de 1779, con una sucesión escalonada de abrevaderos, lavaderos e incluso balsas en las que antiguamente se batía la greda o arcilla necesaria para fabricar las panzudas tinajas de vino. El folleto de la ruta puede solicitarse en la Oficina Municipal de Turismo (plaza del Mercado s/n; 91 894 37 61) o en www.colmenardeoreja.com.

El Escorial
Media docena de fuentes endulzan un paseo por las fresnedas y robledales que se extienden al mediodía del monasterio de San Lorenzo. Partiendo de la estación de tren de El Escorial, atravesaremos los jardines de la Casita del Príncipe para salir, por la Calleja Larga, a La Herrería, donde se encuentra la elegante e historiada fuente del Seminario, rodeada de álamos, fresnos y castaños de indias. Bajaremos luego hacia la ermita de la Virgen de Gracia, donde encontraremos la fuente de la Prosperidad, la de la Ermita y la de las Arenitas, ésta en una plazoleta arropada por grandes plátanos.

A continuación, pasaremos por la silla de Felipe II y, siguiendo el firme asfaltado de la senda, veremos la fuente de los Dos Hermanos y la de la Reina, que surte desde 1786 a la sombra de corpulentos castaños. Incluida la vuelta por el mismo camino, es un garbeo de 10 kilómetros y tres horas de duración. Para hacer éste y otros recorridos, nos ayudarán en el Centro de Interpretación de San Lorenzo de El Escorial: Grimaldi, 4; 91 890 53 13; www.sanlorenzoturismo.org.

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