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| RUTA nº 525 |
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| GARGANTA DE EL ESPINAR | ||||||||
| LOS MEJORES PINARES (O CASI) DE LA SIERRA |
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Y es que, salvo los más pequeños, todo el mundo en la sierra sabe que, después de los de Valsaín, los de El Espinar son los mejores pinares, los de madera más apreciada por los tratantes. Explotados desde tiempos medievales, de ellos salieron cientos de miles de pinos albares para las obras de la corte y los reales sitios; sólo en 1579, se labraron aquí 2.430 vigas para las cubiertas del monasterio de San Lorenzo de El Escorial. No es de extrañar, pues, que los hacheros locales fueran solicitados por su gran experiencia para trabajar en los bosques de El Paular y Valsaín, ni que la primera escuela de prácticas para ingenieros de montes de España se estableciese en 1859 en la Garganta de El Espinar. Rodeada por las crestas de la Mujer Muerta, el Montón de Trigo y la Peñota, y surcada por las aguas recién nacidas del río Moros, la Garganta es un valle que, además de por sus pinos, destaca por su amplitud -su perímetro montañoso ronda los 60 kilómetros- y sus excelentes pistas forestales, algunas de ellas asfaltadas, lo cual lo hace apropiado para ser recorrido en bici. Y eso es lo que vamos a hacer hoy, usando como punto de partida la estación de tren de El Espinar, a la entrada misma del valle.
Tres kilómetros más adelante, tras cruzar el río y una portilla metálica, la vía asfaltada se bifurca. Tiraremos entonces por el ramal de la izquierda, que enseguida se torna pista de tierra, para acometer una ascensión algo más pronunciada por las faldas de la Mujer Muerta, entre manadas de corzos confianzudos y orfeones de cucos, que esto, más que un pinar, parece una relojería. Siempre por la pista más trillada, rodearemos los embalses de las Tabladillas y del Vado de las Cabras -este último, situado ya en la cabecera del valle, muy cerca de las fuentes del río Moros- y descenderemos largamente por la ladera contraria hasta conectar, en el kilómetro 19, con el ramal de la vía asfaltada que desechamos casi al principio. Trece kilómetros más, siguiendo este firme, y estaremos de nuevo en la estación de El Espinar. |
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